control de aves silvestres

Aumenta el control de aves silvestres por la gripe aviar

El control de aves silvestres en Madrid y otras capitales pone de manifiesto el intento de las administraciones para disminuir en la medida de lo posible la incidencia de virus como el coronavirus o la gripe aviar, en este caso, del que las autoridades alertan por una posible expansión.

El cambio climático y sus efectos en las pandemias

La crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto una realidad cruda y descarnada, la debilidad de los sistemas de control y del modelo socioeconómico al que se enfrenta actualmente la humanidad después de un año de lucha.

El covid-19 ha puesto en la palestra el principal punto clave en toda esta crisis, los virus son peligrosos y lo que hagamos a partir de ahora definirán las herramientas que prevengan estas enfermedades. Ocurrir van a ocurrir, pues estamos ante un escenario no ya de calentamiento global, si no de cambio de paradigma climático con un punto de no retorno situado ahora mismo en 2030.

Uno de los efectos del cambio climático es el aumento de las temperaturas, la inestabilidad de las lluvias, muchas veces torrenciales, y el desplazamiento de especies de su habitat natural a otros en busca de una estabilidad para su ciclo de vida. Y finalmente, con estas especies llegan los virus «nuevos» que realmente estaban controlados en su ecosistema natural, y cuyo cambio supone la expansión hacia otras especies que no estaban preparadas, como lo seres humanos.

Así, el virus de la gripe aviar sucede al covid en la rueda eterna de las pandemias. Está claro que el SARS-CoV-2 -el virus- no estaba ni remotamente controlado y que gracias a los avances en las vacunas se pondrá un remedio pronto.

El control de aves silvestres y el fantasma de la gripe aviar

La gripe aviar o influenza aviar es una enfermedad vírica que afecta a diferentes animales, las más destacadas por su movilidad son las aves, y pueden transmitir el virus a mamiferos como el ser humano, el cerdo y los gatos.

La primera aparición de síntomas en humanos con infecciones respiratorias graves fue en China en 1997​ con el contagio de 18 humanos en un mercado de aves vivas que tuvo una tasa alta de mortalidad y neumonia.

A España llegó en julio de 2006, después de varias alertas en la Unión Europea con origen en Gran Bretaña. El gobierno español entonces alerto de que esta infección no revestía gravedad aunque las farmaceuticas hicieron su agosto con la venta de vacunas en previsión de un estallido epidemiológico.

El problema que al ser un virus en constante mutación, desde el verano pasado se ha ido expandiendo este virus y los gobiernos ya están poniendo en marcha medidas específicas de control para que no ocurra lo mismo que ocurrió en Dinamarca con las granjas de visones.

Si ya el gobierno endureció, desde diferentes administraciones, el control de aves que por su naturaleza revestían una plaga, ahora ha puesto en marcha medidas de prevención, seguimiento y control de esta enfermedad animal para prevenir su extensión por la península. El mayor foco de actuación se localiza en el control de los humedales cuyas aves silvestres pueden portar el virus en sus migraciones desde diferentes países europeos y asiáticos afectados por el virus de la influenza.

Hay que tener en cuenta que España es un punto de encuentro en las rutas migratorias de muchas aves silvestres del norte de Europa y además, sus habitats naturales son perfectos para el descanso de las mismas, por lo que ejercer labores de prevención en el control de aves silvestres y demás fauna es vital.