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Eliminar palomas para un control de plagas eficaz

Eliminar palomas vuelve a ser noticia por el control de plagas que tiene que realizarse en diversos ayuntamientos de España. Si en el anterior post hablábamos del control de aves silvestres en Madrid y como por culpa de la pandemia se habían visto incrementadas las actuaciones, hoy hablaremos de control de palomas.

Eliminar palomas: el control anual que se repite

Hace ya tres largos años que Zaragoza se vio impelida a eliminar palomas ante el incremento de esta ave en la ciudad y sus consabidas molestias para la ciudadanía. Lo que también conllevo un debate de alcance nacional, pues en otras ciudades y capitales de provincias se dio esta dicotomia.

Eliminar palomas como se llevaba haciendo siempre o utilizar métodos menos lesivos y más en la pauta de la toma de conciencia animalista que se extendía en la sociedad. Ese debate, con pros y contras, demostraba que pase lo que pase: eliminar palomas es un asunto complejo que requiere de planes anuales y sistemas de prevención de plagas de palomas acorde con el tamaño de la zona, barrio o ciudad afectada.

Los piensos conceptivos tienen una pauta de respeto a la especie animal que suele emplearse para limitar la capacidad reproductiva de un animal que tiene en este punto uno de los factores que le convierten en una plaga considerablemente dañina para una ciudad.

¿Los piensos anticonceptivos son adecuados?

Antes de nada, recordar que el control de plagas de palomas es responsabilidad del Instituto Municipal de Salud Pública y llevan dos décadas mezclando diversos métodos de control que conlleva no solo eliminar palomas, si no también su disminución.

Es evidente que el pienso anticonceptivo es útil cuando la plaga no ha alcanzado picos máximos de ejemplares, no obstante, estamos hablando de que los cálculos actuales situan en quince mil las aves que sobrevuelan la ciudad. El objetivo propuesto es alcanzar los cuatro o cinco mil, lo que sugiere métodos mucho más directos de control como pueden ser las capturas o la eliminación.

También indicar que las trampas físicas con cebo, como las utilizadas en años anteriores, eran efectivas para la paloma bravía y no tanto para la torcaz o la tórtola, ejemplares que también suponen plagas en la ciudad.

Está claro que se elija el método que se elija, hay que darse prisa en reducir el número de aves de esta especie pues se trata de evitar los parásitos que puede transmitir son los causantes por ejemplo de la E. coli enteropatogénica (ECEP) que causa diarreas y problemas gastrointestinales en niños y adultos.